Flex living y “Living” en España: de nicho emergente a pilar del mercado inmobiliario
Publicado el - marzo 12th 2026
La última década ha sido testigo de una metamorfosis sin precedentes en el mercado inmobiliario global. Lo que antes se clasificaba bajo el epígrafe de «activos alternativos» hoy constituye el corazón estratégico de la inversión: el sector Living. Bajo este paraguas se agrupan modelos como el flex living, coliving, residencias de estudiantes (PBSA), senior living y el Build to Rent (BTR).
Su rasgo común es disruptivo: ya no se vende solo metros cuadrados, sino una combinación de vivienda, servicios y comunidad. Es la respuesta profesionalizada a un contexto marcado por la escasez de oferta, la movilidad laboral y los cambios demográficos profundos.
¿Qué entendemos por Living y Flex Living?
El concepto de Living abarca soluciones residenciales que acompañan al individuo en cada etapa de su ciclo vital. Frente al esquema tradicional de propiedad, estos modelos priorizan el uso compartido, los servicios centralizados y, sobre todo, la flexibilidad contractual.
Dentro de este universo, el flex living ocupa una posición privilegiada. Orientado a estancias de entre 1 y 11 meses, ofrece unidades totalmente equipadas con una «factura única» que incluye limpieza, wifi y amenities. Es el producto estrella para nómadas digitales y profesionales desplazados, ofreciendo rentabilidades superiores a la vivienda tradicional, especialmente cuando se desarrolla sobre suelos terciarios u hoteleros.
Un mercado global en expansión institucional
En Europa, la inversión en Living alcanzó los 53.900 millones de euros en 2024, representando ya una cuarta parte del total inmobiliario. El activo ha pasado de ser un nicho a un valor defensivo y «core» para el capital institucional. Mientras que en EE. UU. el multifamily mantiene ocupaciones superiores al 90%, en Europa el flex living aporta una escalabilidad y estabilidad de flujo de caja que atrae a los grandes fondos por su carácter anticíclico.
El laboratorio español: Demanda desbordada y capital activo
España es hoy uno de los escenarios más dinámicos de esta transformación. En 2024, el Living representó más de 4.000 millones de euros, suponiendo el 54% del total de las transacciones inmobiliarias del país.
Este auge no es casual. Responde a un déficit estructural: la oferta de alquiler ha caído un 65% en Madrid y un 59% en Barcelona en el último lustro. Con una edad de emancipación cercana a los 30 años y un aumento constante de hogares unipersonales (que alcanzarán el 29% en 2035), el flex living se presenta como la válvula de escape necesaria para un mercado tensionado.
Geografía de la oportunidad: Más allá de Madrid y Barcelona
Si bien Madrid actúa como epicentro absoluto con el mayor volumen de unidades operativas, el mapa de oportunidades se está expandiendo rápidamente:
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Valencia: Consolidada como el tercer polo nacional, ha captado el 8% de la inversión Living y destaca por un marco normativo avanzado tras la revisión de su PGOU.
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Málaga y Sevilla: Impulsadas por el crecimiento tecnológico y el turismo, presentan una demanda insatisfecha de alojamiento flexible para profesionales.
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Zaragoza y Córdoba: Nodos logísticos y de servicios donde el parque residencial envejecido abre la puerta a proyectos de media estancia.
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Baleares y Canarias: Mercados críticos donde el flex living es ya una herramienta esencial para alojar a trabajadores esenciales y retener talento en zonas de alta presión turística.
Clases de activos: Del BTR al «Living Asequible»
El ecosistema se diversifica para cubrir todos los nichos de rentabilidad. Mientras el BTR se enfoca en familias y alquiler de largo plazo (enfrentando mayor presión regulatoria), el PBSA (estudiantes) sigue siendo el activo más resiliente.
La nueva frontera es el «Living Asequible». Este modelo busca optimizar costes mediante la reconversión de activos y alianzas público-privadas para ofrecer alquileres que no superen el 30% de los ingresos de los jóvenes y trabajadores, combinando la eficiencia operativa con una función social necesaria.
Regulación y Tecnología: El «Moat» competitivo
El gran reto del sector en España sigue siendo la fragmentación normativa. Mientras Cataluña y Madrid han dado pasos para regular el coliving y las «residencias compartidas», la inseguridad jurídica sigue exigiendo una due diligence extrema.
Sin embargo, el verdadero diferencial de los ganadores en este sector será la operación profesional. La tecnología (IA, gemelos digitales y mantenimiento predictivo) permite reducir costes operativos hasta un 50%. De cara a 2030, la gestión inteligente de datos y el cumplimiento de criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) no serán opcionales, sino el único camino para acceder al «dry powder» del capital institucional.
Conclusión: Hacia un rol estructural
Las perspectivas para el flex living en España son robustas, con un crecimiento anual previsto del 15% hasta 2030. No estamos ante una moda pasajera, sino ante una respuesta estructural a la crisis de asequibilidad y a los nuevos modelos de vida. Aquellos operadores capaces de integrar diseño, tecnología y excelencia operativa serán los protagonistas de la mayor transformación que ha vivido el sector residencial español en décadas.

